Ciclos. Se termina uno, ¿empezará otro?. Llegó el momento de cerrar un ciclo en la revista y en el blog. Hasta ahora, en manos de cuatro rovers extranjeros: Lisandro Loglen, Franco Berardi, Joaquín Collado y Gonzalo Gutiérrez Garbiero. Los tres últimos ya antiguos scouts.
Como decíamos en aquella primera editorial, en cada aparición, la revista lleva un sello distinto. Creemos que el nuestro fue claro, contundente, sentido, pasional y político. Aquélla nota de LuisO que rezaba “Militar es poner en práctica, todos los días, aquellas cuestiones que hacen que merezca la pena estar vivos”. Aquélla de Fede Carestía que decía "Un proyecto comunitario no es utópico, sólo se necesitan esfuerzo y ganas de trabajar. Galeano lo dice bien clarito: “actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable”. Y de verdad, es transformable.", en relación al proyecto de Las Llamitas que milita junto a Ceci Bostal en La Plata, hoy con serios conflictos a superar. El Oso Sagasti compartía con nosotros un cuento titulado “Tribulaciones y lamentos de un rey imaginario”, corto y contundente. Meses después esta versión digital irrumpía en la escena. El objetivo era otro, ya no dar un puntapié inicial sino marcar la cancha. Dos notas rompían la tesis de las plumas de San Pío: escribían Hornero Fiel (Miguel Gutiérrez) y Nacho Sagasti, dos “”inexperimentados”” en la materia que nos emocionaban con sus relatos de Tigre Pensador (Eduardo Ricci) y Eli Frers. Dejábamos en claro que cualquiera, que todos, pueden expresarse. No se trata de saber escribir, de hacer un buen uso del lenguaje, de la retórica o de lo que fuere. Se trata de trasmitir ideas y sentimientos, y eso lo podemos (y debemos) hacer todos. Miguel cerraba su relato diciendo “En su última visita, Eduardo, me dejó su afeitadora eléctrica y ya no vino más… lo habían secuestrado, era la pascua de 1977”. Nacho también nos emocionaba diciendo “Nuestra Akela, la jefa de una manada, la loba que cuidó a sus lobatos, la loba que defendió sus ideales dando la vida”.
Otras esferas se agregaban al número: la música. Pedro Rolando y Franco Berardi nos relataban la génesis y el contexto de la creación del tema “Reunión de los más viejos (Kraal)”. Hoy, los caminantes y los rovers organizan Rockin’ Pío.
Joaco por su parte analizaba al Consejo del Búho, veía cambios y reclamaba por un búho más popular. En otra nota buceaba por Buenos Aires, y en cada paso encontraba a la Comunidad, ahí, en la gran ciudad.
Apareció un protagonista nuevo: Don UMPA. Distintos personajes discutían sobre el scoutismo, la comunidad, la política y la historia. Don UMPA cerraba diciendo “Salgan al sol, paquetes!”. Ahí está todo.
Ahora llegó el momento de despedirse, de ceder el espacio a los que quedan. Pero antes, dos grandes agradecimientos. El primero al Siro, Halcón Metódico o Sebastián Cabello, fundamental en los primeros pasos de la revista y en el trabajo de los extranjeros. El otro a Laura Itchart, o Kaa para sus lobatos, que nos dio una mano con este blog.
No hay mejor manera que cerrar diciendo, una vez más, Salgan al sol, paquetes!.
Consejo de UMPA
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Notas de este número:
Historias compartidas, por Camila Ardenghi
Horacio Russin, por Patricia Gastaldi
María Clara, Por Elda de Ciocchini
Historias compartidas, por Camila Ardenghi
Horacio Russin, por Patricia Gastaldi
María Clara, Por Elda de Ciocchini
Notas anteriores en el blog:
Revista UMPA, Enero 2011:
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